Crítica literaria: La investigación, Stanislaw Lem, editorial Impedimenta.

Es sorprendente el gran número de libros que se editan cada año en nuestro país, algo más de 97.000 títulos el año pasado. De ellos solo una pequeña parte, como es normal, son reediciones de obras ya publicadas (en el año 2010 un total de 5.192 libros, un 5,4% del total). Y es a veces en ese reducido porcentaje de libros reeditados, donde podemos hallar auténticas joyas literarias, ya sea por los autores y los títulos escogidos, como por la delicadeza a la hora de editarlos.

Es, de esta forma, una suerte que la editorial Impedimenta se haya fijado en el legado literario del gran genio polaco Stanislaw Lem, del que, hasta la actualidad ha publicado cinco títulos. Uno de ellos es La investigación, publicado originalmente por entregas en el año 1958 en el semanario de noticias Przekrój y como libro en el año 1959, y reeditado por Impedimenta en febrero del año pasado, con traducción de Joanna Orzechowska.

El argumento de la obra nos aleja un poco del género más habitual de Lem, la ciencia-ficción, si bien, nos adentra en una de sus temáticas favoritas: La capacidad humana para entender y estudiar la realidad y los límites del conocimiento y de la ciencia humana.

Pero comencemos por el principio. La novela nos sitúa en la ciudad de Londres de mediados de siglo XX (aunque, si no me equivoco, el autor no ubica la obra en ninguna fecha concreta). Algo oscuro y extraño está pasando en los mortuorios y los cementerios de la ciudad y sus cercanías: parece que los muertos están recobrando la vida y comienzan a desaparecer, algo que no deja de preocupar a las autoridades.

Stanislaw Lem

Una reunión en Scotland Yard pone al lector al día de cómo está la situación: cuerpos que se levantan y caminan, cadáveres que desaparecen, agentes de seguridad heridos e ingresados en el hospital… en definitiva, una situación a la que no se había enfrentado nunca el cuerpo de policía. Así las cosas, el inspector jefe Sheppard encarga al joven teniente Gregory la investigación del caso. Partiendo de muy poca información y de casi ninguna pista concreta, Gregory tendrá que poner todo su empeño para descubrir qué está pasando. Para ello dispondrá de la ayuda científica del biólogo y estadístico Sciss, que aportará su propia visión “académica” al caso.

La novela no tan solo nos mostrará la investigación que a partir de este momento llevará a cabo el teniente Gregory, sino que nos introducirá en un debate, de aquellos esenciales y epistemológicos que tanto le gustan a Lem, en el que nos planteará los límites de la inteligencia y del ingenio humano. Lem nos presenta una investigación donde, seguramente, los hechos y la resolución es lo que menos le importa, para hablarnos de la ciencia y de la humanidad. El joven Gregory representa en esta inspección el modo de investigación policial, en el que los datos y las pistas han de ser recogidos milimétricamente para después ser pensados e interpretados de una forma razonada y consistente. Por otro lado tendremos al científico Sciss, para el cual el caso no tiene ningún valor excepto para relacionarlo con otros datos y poder establecer nexos y vinculaciones teóricas, un placer existencial para un científico obsesionado con la ciencia. Las vicisitudes y las conclusiones de ambos serán tan diferentes y extrañas que Gregory llegará a sospechar, incluso, del científico.

Como les decía, a Lem no le interesa tanto el contenido como la forma. De la mano de las pesquisas de Gregory y de sus encuentros con el inspector jefe Sheppard y el biólogo Sciss, Lem, nos permitirá adentrarnos en la metodología de investigación policial y científica. Dos formas muy diferentes de estudiar los fenómenos investigados, y dos formas que se verán incapaces de obtener una idea clara de lo que está pasando. Lem nos redirige hacia su visión pesimista sobre los límites de la ciencia y la inteligencia humanas, como ya hiciera en su obra maestra Solaris (en relación a la capacidad del ser humano de entender a un ser-planeta) o como nos mostrara también en otra obra excepcional como Fiasco, ambas novelas con un enfoque propio de la ciencia-ficción.

Caricatura del autor

Las páginas de La investigación nos llevarán a una entelequia, a ser testigos de una realidad imposible compuesta de cadáveres obstinados en no respetar las leyes de la naturaleza y de la incapacidad de los personajes de la novela de entender y explicar lo sucedido, ya sea por estar guiados por una metodología policial o por una mente científica. Una historia narrada a la perfección por un autor que aprovechaba cualquier historia para hacernos reflexionar sobre nuestros propios límites, y de si somos capaces de comprender cosas y principios que por muy pequeños que sean, como las partículas infinitesimales que componen el átomo, o tan grandes como la mayor de las estrellas o los límites del Universo, nos pueden sobrepasar a la hora de poder ser concebidas y comprendidas por la mente humana.

A la brillantez del autor y lo sugestivo de la historia, se ha de sumar, también, la exquisitez de la edición. Unas cubiertas sencillas pero atrayentes y un tipo de impresión y de cuartilla ideal para la lectura. En este aspecto es preciso felicitar a Impedimenta por la cuidada edición de todo su fondo editorial y el diseño de su web. Y felicitarla doblemente por la selección de autores, que le ha llevado a publicar cinco obras de Lem, si no me equivoco, su autor más editado, con un catálogo que incluye El hospital de la transfiguración (2008), Vacío perfecto (2008), Magnitud imaginaria (2010), La investigación (2011) y Solaris (2011), esta última con una nueva traducción realizada directamente del polaco. Toda una biblioteca para los fans del autor, que son muchos, y para aquéllos que quieran reflexionar sobre lo que somos y sobre nuestros límites que, sin duda alguna, son muchos.

Título: La investigación
Autor: Stanislaw Lem
Traducción: Joanna Orzechowska
Año de publicación: 2011
ISBN: 978-84-15130-10-9
Encuadernación: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 248
Precio: 18,95 €
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Publicación literaria: La investigación, de Stanislaw Lem.

El mes de febrero del año pasado (2011) la editorial Impedimenta publicó, con una nueva traducción del polaco de Joanna Orzechowska, la obra La investigación, de Stanislaw Lem, una indagación en la que se ven envueltos cadáveres resucitados y que mezcla el género de la novela policiaca y el de terror. Una reflexión lemiana sobre los límites del conocimiento humano.

Gregory, un joven teniente de Scotland Yard, recibe el encargo de investigar una serie de extraños sucesos que tienen intrigada a la policía. De diversos puntos de la zona metropolitana de Londres llegan informes sobre cadáveres aparentemente resucitados que empiezan a levantarse y caminar, a vestirse y recorrer largas distancias antes de desaparecer sin dejar rastro. Nadie encuentra una explicación racional para lo sucedido, y lo que comienza siendo una anécdota intrascendente acabará convirtiéndose en una auténtica plaga. ¿Se trata realmente de muertos que vuelven a la vida? ¿Estamos ante un caso de ladrones de cuerpos? Pronto se hará evidente que el principal misterio no radica únicamente en la investigación en sí, sino en los efectos que los sucesos tienen sobre el propio lector.

Stanislaw Lem nos seduce con una intriga policíaca de tintes filosóficos y metafísicos, en un Londres neblinoso y nocturno en que casi ninguna pregunta tiene respuesta.

Stanisław Lem nació en la ciudad polaca de Lvov en 1921, en el seno de una familia de la clase media acomodada. Aunque nunca fue una persona religiosa, era de ascendencia judía. Aunque nunca fue una persona religiosa, era de ascendencia judía. Siguiendo los pasos de su padre, se matriculó en la Facultad de Medicina de Lvov hasta que, en 1939, los alemanes ocuparon la ciudad.

La editorial Impedimenta, fundada en el año 2007 en Madrid por Enrique Redel, aspira a recuperar y redescubrir aquellas obras literarias esenciales para poder disfrutar de nuestro largo camino como lectores: obras que se lean, que se disfruten y que se guarden.

Título: La investigación
Autor: Stanislaw Lem
Traducción: Joanna Orzechowska
ISBN: 978-84-15130-10-9
Encuadernación: Rústica
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 248
Precio: 18,95 €

Reseña de comic: Axa el origen, de Enric Badía Romero.


AXA: EL ORIGEN
. El dibujo maestro de Romero.

Solo alguien con una voluntad y valor a toda prueba, está decidida a sobrevivir cueste lo que cueste

El sueño de todo dibujante es crear un personaje propio y que tenga éxito. Enric Badía Romero lo consiguió en 1978. El diario británico The Sun le había pedido que presentara una nueva heroína para una tira diaria. Nacía Axa y fue un éxito que se publicó en 30 países. Ganó el premio a la mejor daily strip europea. Los guiones corrieron a cargo de Donne Avenell.

La historia se iniciaba cuando la atractiva protagonista abandonaba las comodidades del Domo o la Cúpula (ciudad aislada de la destrucción exterior) para adentrarse en un mundo devastado por la guerra nuclear.

Después de seis años las tiras de prensa finalizaron abruptamente por parte de The Sun, pero Axa se resistía a caer en el olvido. La revista sueca Magnum encargó a Enric Badia Romero nuevas historias en 1988 y Axa revivió pero ya sin la atadura conceptual del anterior formato. Las aventuras de la heroína se plasmaban en páginas en formato cómic book donde se podía apreciar todo el arte de Romero con un nivel ya muy alto. Los dibujos estaban muy cuidados y la obra fue realizada en solitario, con historias donde predominaba la aventura: el andar de esta superviviente por el mundo apocalíptico y su lucha, sin descanso, ante multitud de peligros. Tramas de 24 páginas dignas de aparecer en aquella mítica Zona 84 de Toutain Editor.

Este es el material, inédito en España, que Ominiky ha empezado a recopilar en un primer tomo que incluye cuatro historias. En la primera asistiremos al nacimiento de Axa y seremos testigos de sus primeros pasos. Una adolescencia marcada por la violencia y el entrenamiento. En la segunda historia “la isla de Noé” la heroína llega a un lugar que parece que no ha sido afectado por el holocausto nuclear. En la tercera titulada “Colmena Letal” unos supervivientes necesitaran del ímpetu de Axa para poder escapar de ciertas garras. Cierra el tomo un homenaje a los clásicos monstruos de la literatura universal de terror con ¿Realidad o fantasía?

Todas las historias tienen un fuerte componente erótico, el que desprende la belleza de la protagonista, que no tarda en perder parte de su escueta vestimenta en los envites de las luchas o a la hora de dormir (que aprendan otras!!). Un erotismo sugerido aun cuando también hay sexo. El lector que se acerque por primera vez a Axa puede pensar que esto ya ha sido superado hoy en día, pero hay que recordar que las historias fueron dibujadas hace más de 20 años. Y también es verdad que Romero nunca ha querido traspasar la línea del sexo puro y duro. Le gusta más sugerir y hacer a Axa, así, más deseable, creando un personaje duro pero dulce a la vez, con algo de inocencia y buenas intenciones.

Una lectura amable y sin complicaciones argumentales. Aventura de ciencia ficción y fantasía realizada al estilo de antaño con un dibujo clásico de exquisita calidad por el que no han pasado los años, y que sigue apeteciendo leer.

El tomo está muy bien editado por lo que hay que felicitar a la joven editorial Ominiky. Las cuatro historias se complementan con una galería de ilustraciones, muchas de las cuáles han sido realizadas este mismo año. Abre el tomo el notable prólogo de Álvaro Prieto.

Estoy de acuerdo con Joan Pieras cuando afirma que la más bella y exuberante protagonista del mundo del cómic es Axa, y yo añado ¡ni Red Sonja ni ostias!

AXA: EL ORIGEN.
AUTOR:
Enric Badia Romero
GÉNERO: Aventura/fantasía/ciencia-ficción
FORMATO: 17 x 24cm, 128 páginas, B/N
ENCUADERNACIÓN: Cartoné (Tapa dura)
PRECIO: 15,50€

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Escrito por: Taradete

CONCURSO AXA: ¡GANA UN DIBUJO ORIGINAL!


Con motivo de la salida del primer tomo de Axa, El Rincón del Taradete organiza un concurso en el que sortea un “sketch, comission, arte original, dibujo o como queráis llamarlo” que Enric Badía Romero ha realizado para la ocasión. Las medidas son 21 x 29 cm y es a lápiz. Es una preciosa Axa en actitud de combate.
Si queréis participar en este concurso podéis visitar el blog El Rincón del Taradete.


Crítica literaria: Visión ciega, de Peter Watts


La editorial Bibliópolis nos presenta la novela Visión Ciega, de Peter Watts dentro de su línea de Fantástica, una obra que nos recuerda las grandes aventuras de conocimiento cultural y contacto extraterrestre de Stanislaw Lem, una epopeya lingüística, filológica y psicológica en la que la humanidad del futuro se juega su existencia ante la amenaza de una civilización desconocida y misteriosa que se acerca a la Tierra con propósitos desconocidos y por tanto posiblemente belicosos.

Visión ciega es una obra de exploración en donde la ciencia (y la ficción) juegan un papel muy importante, no pudiendo ser de otra forma ya que la novela pertenece al genero de la ciencia-ficción dura. Y lo es, y también una novela apasionante, como lo es cualquier novela de investigación y descubrimiento en la que el objetivo primordial es el contacto con otras civilizaciones extraterrestres.

Visión ciega nos sitúa en una época futura (en el año 2082) en el que unas luminarias de origen desconocido han llegado a la Tierra con el objetivo de hacer una instantánea del planeta. Una amenaza si no sabemos quién o qué está detrás de la iniciativa. Por esta razón la humanidad envía una expedición estelar para seguir el rastro de la amenaza compuesta por los cerebros científicos y militares más relevantes del planeta en una nave llamada Teseo que contiene los últimos adelantos científicos del momento. Una nave medio-viva que piensa por sí misma de una forma inalcanzable para el hombre, que desarrolla su intelecto a un nivel infinitamente superior por lo que necesita de un intérprete para comunicarse con los tripulantes humanos, en este caso un miembro de una raza de vampiros extinta en los albores de la historia de la humanidad.

La expedición hallará su objetivo en los límites del sistema solar, al descubrir una estructura viva en estado de gestación en la que las fuerzas electromagnéticas ingieren enormes cantidad de materia espacial, con una finalidad desconocida. La meta de la misión será contactar con el ser-estructura y dilucidar si sus intenciones son positivas o, negativas, y actuar en consecuencia.

Como decía antes, la novela de Peter Wats recuerda en mucho las novelas de Stanislaw Lem, en las que la humanidad se enfrenta al desafío del contacto con una civilización extraterreste. Obras como Fiasco, Edén e incluso Solaris nos vienen a la cabeza, en las que los misterios de las civilizaciones no terráqueas se convierten en los verdaderos protagonistas de la novela. Pues bien, Visión ciega se alza como una actualización de la temática lemiana donde la base de la trama serán los esfuerzos humanos para comprender y ponerse en contacto con los otros. Para ello el autor nos presenta a los componentes de la misión y sitúa al lector justo al lado de ellos, es decir, nos relata los avances y los retrocesos del estudio como si estuviéramos trabajando mano a mano, neurona a neurona, con los diversos especialistas. Los diálogos de los expertos son naturales, científicos, complicados a veces, misteriosos en algunas ocasiones pero interesantes y productivos y nos ofrecen una visión científica y tecnológica actual, o mejor dicho, actual en el futuro en el que está ambientada la novela.

Por eso es necesario indicar de nuevo que Visión ciega pertenece al género de la ciencia-ficción dura, en el que los temas tratados son peliagudos y espinosos, científicamente hablando, aunque las situaciones y los continuos descubrimientos y avances e incluso retrocesos de los miembros de la misión son apasionantes. En este aspecto la obra incide de forma intensa en el lenguaje, en las formas que éste adopta y las posibilidades de la comunicación no tan solo entre diferentes civilizaciones sino también entre los propios humanos. Algo que nos permitiría poder considerar la obra como una novela de ciencia-ficción lingüística.

Peter Watts, el autor.

No por otra la civilización humana mostrada por Watts en su novela ha llegado a un estado de evolución científica y social difícil de entender por los humanos (lectores) de la actualidad. La muerte ha sido vencida y aquellos marcados por la señal del destino pueden acceder a crear su propio Paraíso en el que pueden ser visitados por sus seres queridos; los misterios de la mente han sido en parte desvelados, lo que permite a la humanidad actuar y operar sobre él, mejorar algunos de sus aspectos y amputar aquéllos perjudiciales para el comportamiento; las relaciones sexuales físicas han sido substituidas por el contacto virtual, en el que una tecnología algo parecida a internet ha remplazado a las costumbres amatorias humanas; la medicina puede sanar a los cuerpos casi más allá de la muerte. Toda una serie de modificaciones que convierten a la humanidad del futuro en un conglomerado de personas y comportamientos difíciles de entender para alguien chapado a la antigua como el que estas líneas escribe.

Pero volvamos a la trama principal de la obra. La cuenta atrás en la investigación científica se iniciará poco después de presentada la casuística de la novela. Una cuenta atrás que obliga a los miembros de la misión a poner sus reflejos y capacidades físicas y sensoriales al máximo y exigirá que sus conexiones sinópticas funcionen al 250% de su capacidad habitual. Poco es lo que el hábitat de la forma extraterrestre permitirá investigar y, más concretamente, comprender a un grupo de investigación que no puede más que pensar con un modelo humano y antropomorfo, que, como en las novelas de Lem, dificultan la comprensión de lo otro, sobre todo cuando este otro no tiene nada que ver con la evolución de la vida “única” desarrollada en la Tierra. El debate entre los miembros de la misión llevará al enfrentamiento entre sus componentes que, en algunos aspectos, han dejado de sentir y de ser hombres: cuerpos que contiene más de una personalidad en sus límites mentales; médicos que sensorizan la realidad a través de máquinas corporales; especialistas militares con teorías y prácticas heterodoxas y culpabilizadoras; vampiros extintos que se convierten en el únicos nexo entre la tecnología viviente y los humanos…

Todos los ingredientes están preparados y cocinados para que participemos en una investigación, para que intentemos entender lo otro, aquello que nuestras mentes limitadas no están capacitadas para entender y disfrutar de una aventura de ciencia-ficción (dura) en el que el futuro de la humanidad está amenazado, aunque nunca sabremos si el peligro proviene de fuerzas enemigas extraterrestres o de la propia descomposición de la sociedad y de la conciencia humana. Todo un misterio al que solo la lectura de Visión ciega le permitirá acercarse… y, con suerte, con mucha suerte, comprender.

Peter Watts (1958, Calgary, Canadá) es biólogo marino y reside en Ontario. Es autor de la trilogía formada por Starfish (1999, finalista de los premios John W. Campbell Memorial y Aurora), Maelstrom (2001, finalista del premio Aurora) y Behemoth (2004-2005). Su despegue internacional se produjo con Visión ciega (2006, finalista de los premios Hugo, Locus, John W. Campbell Memorial, Sunburst y Aurora). Actualmente prepara una nueva novela situada en el mismo universo. Su narrativa corta está recogida en Ten Monkeys, Ten Minutes (2000). Tiene una interesante página web en www.rifters.com.

Título: Visión ciega
Autor: Peter Watts
Título original: Blindsight
Editorial: Bibliópolis
Colección: Fantástica
Traductor: Manuel de los Reyes
Diseño e ilustración de cubierta: Alejandro Terán
Fecha de publicación en español: 19 de enero de 2009
Páginas: 304
Precio: 20,95 euros
ISBN: 978-84-96173-87-3

Ficha editorial: http://www.bibliopolis.org/editorial/bibliofan/visionciega.htm

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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica literaria: El alzamiento, de Brian Keene.


Como todos sabemos es muy fácil apuntarse a una moda, ya verse esta sobre la vestimenta, el peinado, la comida, las formas de pensar y, como no, también, sobre la producción cultural, tanto en el cine, en la TV o la literatura. Más difícil es conseguir poner de moda algo y darle una fuerza motriz que se alimente a sí misma y sea alimentada, también, por otros. Este es el caso de El alzamiento, uno de los libros que juntamente con Guía de supervivencia zombi de Max Brooks dieron al género de la literatura zombie una pistoletazo de salida que lo ha mantenido, hasta el día de hoy, con una fuerza creativa impensable hace tan solo unos pocos años. Y no es de extrañar, ya que El alzamiento es una aventura post-mortem que nos pondrá los pelos de punta. Una historia, o mejor dicho, unas historia/s potente/s y una situación electrizante que nos llevará a una culminación brillante. Bueno, me explicaré.

El alzamiento nos propone una serie de tramas que acaban confluyendo en un final coral. Éstas son la historia de un padre en busca de su hijo aún vivo tras la hecatombe zombie; un sacerdote que ha sobrevivido al desastre refugiado en su iglesia; una prostituta drogadicta a la que le acompaña la suerte, un soldado que forma parte de una unidad del ejército que ha dejado de defender los valores del Estado y un científico causante (seguramente) del inicio del Fin del mundo.

El alzamiento nos propone ideas originales en este actual y convulso mundo de los muertos vivientes. En la novela de Keene la causa del Apocalipsis parece residir en el mundo de los científicos. Y más que zombies parece que la humanidad se ha de batir con una especie de muertos poseídos arribados a este mundo a través de una puerta dimensional abierta por los experimentos científicos llevados a cabo por un acelerador de partículas, algo que nos recuerda los temores que provocó al mundo civilizado el inicio de la actividad, en el año 2009, del acelerador, o mejor dicho, del Gran Colisionador de Hadrones del CERN sito cerca de la frontera franco-suiza y su relación con la creación de agujeros negros (como los existentes en las economías de los países más desarrollados).

El autor, Brian Keene.

La obra de Keene plantea, como decía, situaciones originales con respecto a otros argumentos de la literatura post-mortem. Los zombies de El Alzamiento piensan, mantienen una inteligencia activa aunque sus cuerpos siguen un proceso propio de putrefacción. Piensan, pueden utilizar artefactos, ya sea disparar armas de fuego o conducir automóviles, e incluso pueden discurrir estratagemas, lo que los hace mucho más peligrosos que los zarrapastrosos y torpes muertos vivientes de Romero o los veloces y agresivos, aunque sin demasiado raciocinio, zombies de 28 días después o El amanecer de los muertos. Pero aún hay más, y es que la resurrección zombificada no afecta solo a los hombres sino que los animales (todos!!) también se pueden convertir en zombies, por lo que el peligro se haya en todos los lugares y amenaza en todas las esquinas.

A la originalidad de la situación se le suma unas tramas bien perfiladas que se van desarrollando de forma alternada y paralela. Aquí se nota la buena pluma de Keene que domina las claves del género. Iremos avanzando a través de las cuatro historias aterrorizándonos no solo con el pavor causado por los zombies, sino por la respuesta dada por los pocos humanos supervivientes. Los protagonistas tendrán que luchar contra los muertos y, también contra los vivos en una fuga del infierno que les llevará hacia lugares incluso peores.

Keene parece, así, más interesado en analizar el comportamiento de los vivos que el de los muertos, como, claro está, no podía ser de otra forma. En El alzamiento encontramos acción, aventura, terror, emoción, humanidad y perversión. Avanzaremos en un esfuerzo vital de todos los personajes por conseguir sus objetivos: salvar a su hijo; respetar y seguir los designios de Dios; reparar el daño que se ha cometido… Todo esto enmarcado en una vorágine de violencia que caracteriza al mundo resultante de una catástrofe zombie.

Como decía Keene avanza en la historia con un dominio sutil tanto de las formas como de los contenidos, lo que le permite preparar un menú literario post-mortem para disfrutar de la historia y aterrorizarnos con los contenidos. Todo un acierto de la editorial Dolmen al haber conseguido los derechos en castellano de la obra.

Y ya sabe, si quiere pasar un mal rato embarcándose en una historia (o mejor dicho, en varias historias) terrorífica en un ambiente post-apocalíptico salpicado de vísceras y otros cascajos humanos, ya hace tiempo que tendría que haberse dirigido a su librería de confianza y pedir un ejemplar de El alzamiento de Brian Keene, o mejor incluso, hágase con un ejemplar de cualquiera de las obras de Keene, y si puede, con su última creación, La ciudad de los muertos (2011). Si le gusta disfrutar la literatura de terror… claro está!!

Título: El alzamiento
Autor: Brian Keene
Editorial: Dolmen
Año de publicación: 2010 (1ª, 2004)
Precio: 17,95 €
Páginas: 299

Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica literaria: Tropas del espacio, de Robert A. Heinlein.

Robert A. Heinlein es uno de los autores más reconocido en el género de la ciencia-ficción y, seguramente, la novela Tropas del espacio, escrita en el año 1959, es una de las más representativas y conocidas de su carrera. Una obra que, además, ha generado un debate, o mejor dicho, varios debates sobre las ideas que aporta y que defiende sobre la sociedad del futuro, entre las que destacan la organización política, la guerra, la pena de muerte, la delincuencia juvenil, el racismo… Aún así, antes de poder opinar sobre ella hemos de conocer su argumento.

Tropas del espacio es una novela que trata de la vida de un recluta, John “Johnnie” Rico, que en un futuro no muy lejano se enrola en el ejercito en un mundo que ha evolucionado en el plano político de una forma diferente al nuestro, un mundo en el que el poder y la autoridad militar se ha impuesto en la política y en la sociedad de la Tierra y en el que un gran conflicto interplanetario, dirigido contra una especie de seres arácnidos, ha llevado a los terrícolas ha iniciar una guerra de la que dependerá la existencia de una de las dos especies. El recluta Rico iniciará, así, una carrera militar que nos permitirá conocer como ha evolucionado la vida en la Tierra desde la gran crisis política y social que asoló el planeta a finales del siglo XX y como “lo militar” se ha impuesto en todos los ámbitos de la vida. A través de su experiencia castrense también conoceremos el avance de la guerra y los esfuerzos bélicos que emprenderá la Tierra para luchar contra la amenaza arácnida.

Heinlein escribió una novela no exenta de polémica en la forma de redactarla y en las ideas que expresaba a través de ellas. Una de las principales acusaciones fue el que la novela pareciera un “mero panfleto pro-militarista” en el cual a través de las vivencias y las opiniones del soldado Rico el autor mostraba sus propias ideas socio-políticas de las que la disciplina, la autoridad (militar) y el castigo (físico) formaban parte. Lo primero que tendríamos que tener en cuenta es que todos, o casi todos, los escritores expresan sus ideas a través de sus escritos. Lo extraño sería que no nos las mostraran o mostraran las de otros. Heinlein dibuja una sociedad militarizada en el que la ciudadanía solo es poseída por aquellos que han cumplido un servicio militar mínimo y en la que la autoridad militar se ha impuesto a la política y a la sociedad del momento. Un panorama que en un principio puede parecer terroríficamente “fascista” aunque no lo es, al menos, el mostrado en la novela de Heinlein. No es fascista aunque si militarista. Evidentemente las vivencias narradas por Rico se enmarcan en un mundo militarizado, y no podría ser otro ya que es un militar, aunque Heinlein no dedica tanto tiempo a hablar sobre la sociedad civil, aquella que también existe pero que no le interesa, al menos para su novela.

Heinlein inventa un mundo en el futuro donde la autoridad y la disciplina dominan amplias facetas de la vida, una reacción, es de suponer, a la falta de disciplina y autoridad que ya desde su época, y no digamos nada de la actual, amenazan a amplios sectores de la sociedad y donde la inseguridad, el incivismo, la inmoralidad y la falta de respeto copan una parte importante de las noticias que a diario vemos, leemos y oímos a través de los medios de comunicación.

Robert A. Heinlein, el autor.

Por otra parte, al no ser el centro de interés de Heinlein, la novela muestra más sombras que luces sobre la real organización civil de la sociedad del futuro, que existe y en la que existe la libertad, y que solo conoceremos a través de breves pinceladas. A lo que si que se dedica el autor es a discutir sobre el camino histórico a través del cual, y partiendo desde mediados del siglo XX, ha llevado a la Tierra, o a gran parte de ella, a organizarse política y socialmente en el futuro de la forma en que se organiza. Son absolutamente deliciosos dos de los capítulos que Heinlein dedica a hablar sobre esta evolución histórica, que enmarca en dos debates estudiantiles en los que veteranos del ejército se dedican a desmenuzar “el meollo” del asunto. A mi gusto personal, ambos capítulos elevan, con mucho el nivel de la obra, al mostrarnos la mentalidad de Heinlein y la visión que tenía de la vida en el momento de redacción de la novela, finales de los años 50 del siglo XX, y en la que, como no podía ser de otra forma, son palpables su educación militar y su apego al ejército norteamericano, en el cual sirvió, aunque como civil, durante la Segunda Guerra Mundial.

No nos detendremos a analizar aquí el resto de las críticas de la que fue objeto la obra: fascismo, utopianismo, apología del castigo físico o racismo entre otras, sino que hablaremos un poco de la trama y de los personajes.

La novela es una pequeña decepción en el sentido de que parece más el diario de un soldado que una obra de ciencia-ficción. E incluso parece más el diario de un recluta que el de un soldado en activo. La trama bélica de la novela se centra más en el aprendizaje del soldado Rico que en la actividad bélica del mismo. Esto también nos hace temer que el interés de Heinlein estaba más en mostrarnos la organización militar de la vida en el futuro, en la que todo pasa por la entrega total del individuo al grupo y del soldado a su unidad, que en el enfrentamiento militar entre arácnidos y humanos. Este último conflicto aunque aparece, ocupa un lugar, diría yo, secundario, hecho que resta puntos a la novela. Además la información sobre la organización arácnida es muy limitada, lo que no permite al lector hacerse una idea certera de quienes son los enemigos de la humanidad y como actúan. La única idea que uno se puede hacer es la semblanza política y social de los arácnidos con uno de los enemigos más implacables de los EE.UU. del momento, la Rusia Comunista, ya que los “chinches” son descritos como animales de colmena, en la que una mínima clase directora, reinas y cerebros, dirige a una masa de temibles soldados y, mucho más inquietante, a una masa de obreros indefensos que de tanto en tanto sirven como carnaza para cebo en las operaciones militares arácnidas. Una muy subjetiva descripción del régimen comunista.

En su aspecto más militar la novela tiene mucho en común con otras novelas e incluso películas que nos hablan del reclutamiento militar durante la Segunda Guerra Mundial o la Guerra del Vietnam, y a lo largo de amplias secciones del libro uno no podría, casi, reconocer la obra como una novela de ciencia-ficción, a no ser por la presencia de un exoesqueleto militar que permite a la infantería móvil actuar en otros planetas tal y como actúa, una obra de ingeniería militar que convierte a los soldados en autenticas máquinas de matar y en armas de destrucción masiva.

Carátula del film Las brigadas del espacio, adaptación de la novela de Heinlein.

También es verdad que a nivel de los personajes no se observa a lo largo de la novela una evolución anímica o espiritual. Lo personajes no cambian, no crecen, tan solo actúan y asienten, posiblemente un efecto de tanta disciplina y autoridad, y poco es lo que conocemos del soldado Rico y del resto de los protagonistas secundarios (a veces muy secundarios). Tampoco está presente en la novela el aspecto emocional que acompaña siempre a cualquier persona, o a la mayoría de ellas, lo que le acarreó también a Heinlein, muchas críticas sobre su novela, considerada un panfleto de reclutamiento militarista y una obra exenta de carisma.

Aún así, Tropas del espacio obtuvo el premio Hugo (Heinlein obtuvo este galardón en cuatro ocasiones: Estrella doble (1956), Tropas del espacio (1960), Forastero en tierra extraña (1962) y La Luna es una cruel amante (1967)), y es una de las obras más representativas del autor que nos introduce en un futuro donde la libertad ha dejado paso a otros valores como la disciplina, el poder, la responsabilidad, la virtud o la autoridad y donde la raza humana, con sus aciertos y con sus fracasos, se enfrenta a una amenaza alienígena de la que solo la lectura de la novela nos podrá desvelar cual será su desenlace final, o no…

Título: Tropas del espacio
Autor: Robert A. Heinlein
Traducción: Amparo García Burgos
Editorial: Ediciones Martínez Roca, S.A.
Colección: Super Ficción Segunda Época nº201
Páginas: 242
ISBN: 84-270-1375-2
Dep. Legal: B-37.114-1989
Encuadernación en rústica

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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica literaria: Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney. Editorial Bibliópolis.


Estamos muy acostumbrados, en el mundo de la ciencia-ficción y de la fantasía, tanto sea en su vertiente literaria como cinematográfica, a leer y a contemplar obras de una magnificencia y ostentación que hacen que el producto del que disfrutamos se vea obligado a exhibir una complejidad y una artificiosidad digna de grandes producciones y de inacabables momentos de creación, necesarios para poder sorprender y cautivar a un público literario y cinematográfico acostumbrado a ellas. Por lo que en muchos casos, más de los deseados, el afán de lograr este efecto de asombro y admiración redunda negativamente en la trama y en el planteamiento de la novela o del film que estamos “consumiendo”.

Este no es el caso de Los ladrones de cuerpos, un clásico de la ciencia ficción americana de los años 50, en la que su autor Jack Finney nos ofrece una lección de maestría en el género y nos demuestra como la sencillez y la contundencia pueden ir de la mano en la creación de una pequeña obra maestra.

El argumento de la novela es de todos conocido, aunque siempre va bien hacer un breve resumen para aquellos más despistados. La trama se sitúa en un pequeño pueblo americano, Santa Mira, en el norte de California. Allí la vida del doctor Miles Bennell sufrirá un vuelco radical al comenzar a investigar las causas de un “pequeño” trastorno psicológico de diversos de sus pacientes, que acuden a él indicándole que algunos de sus familiares y amigos no son las personas que dicen ser, aunque nada permite suponer que se haya producido ningún cambio en ellos. Las indagaciones del médico de Santa Mira lo involucrarán pronto en la lucha por la supervivencia de toda la especie humana ante la llegada a la Tierra de unas malvadas semillas extraterrestres, que suplantan las personalidades y los cuerpos de aquellos que mimetizan y que pretenden duplicar toda la vida existente sobre la superficie del planeta, acabando, claro está, con los originales.

Finney nos presenta, así, una trama más de invasión extraterrestre de la época, pero no un argumento típico ni tópico más. El autor abandona la idea de los marcianos, de seres verdes invasores, de monstruos con o sin forma y de animales e insectos de tamaños agigantados para hablarnos del hombre, de la humanidad y de la supervivencia. En Los ladrones de cuerpos el enemigo no son los otros, sino los propios, la familia, los amigos y los conciudadanos. En Santa Mira se inicia una invasión silenciosa e invisible y que por ello se convierte en el peor peligro para la humanidad.

Asistiremos, pues, junto al doctor Miles Bennell; Becky, una antigua conocida y amor de juventud y los Belicec, una pareja de amigos, a una lucha por la vida y por la subsistencia de la raza humana. Finney nos propuso un thriller de ciencia-ficción en la que la tensión no desaparece durante un solo minuto, donde el miedo y la paranoia están presentes a lo largo de todas las páginas de la novela. Poco a poco, iremos conociendo las claves y los propósitos de la invasión a través de las pesquisas de los protagonistas. Descubriremos la llegada casual de vida extraterrestre a la Tierra en forma de semillas y la forma de suplantación llevada a cabo a través de algo parecido a grandes vainas; Iremos averiguando, o creeremos averiguar, quién es un posible suplantado y quién no, y cómo delante de nuestros propios ojos, una familia, un pueblo y una ciudad pueden ser invadidos por extraterrestres invisible y pacíficamente.

Esta trama tan sencilla y este tipo de invasión más “íntima” dieron mucho que hablar en la época de la publicación de Los ladrones de cuerpos. De ella se comentó que hacía referencia, como la mayoría de las novelas y películas de invasión extraterrestre realizadas durante el periodo, a la coyuntura política propia de la Tierra en el momento, a la Guerra Fría, a la lucha por las consciencias que el comunismo y el capitalismo estaban llevando a cabo después de su victoria de ambos contra el nazismo alemán. La trágica “suplantación” de la libertad de las personas y de aquello mejor que las caracteriza, las emociones, los deseos y los anhelos que los empujan a ser quienes son, en favor de una subsistencia pacífica e igualitaria (el comunismo), pero sin futuro, como la misma novela revela al final, en la que el fundamento humano, lo mejor y, sin duda, lo peor del hombre desaparecen.

El autor

Como decía, la novela de Finney se puede considerar un thriller de ciencia-ficción, o mejor dicho una novela negra de ciencia-ficción, en la que el grupo de “supervivientes” humanos de Santa Mira tendrán que moverse ocultándose, cada vez más, de sus propios conciudadanos y amigos, como si de espías, gánster o de convictos se tratara. De la obra, como también dije, están ausentes todos los artificios, trucos y disfraces que acompañan al género en la actualidad. Todo lo que contiene, y no es poco, es una idea genial, la buena pluma de su autor y una trama que nos dejará, poco a poco, helado el corazón, a medida que el avance de los descubrimientos se haga manifiesto.

De los momentos a destacar de la novela, que son muchos, personalmente me quedo con tres. El primero el descubrimiento de las vainas extraterrestres y la descripción del autor de su forma de funcionar (realmente terrorífica); la sensación, a lo largo de algunas de las escenas plasmadas en la novela, de ser alguien extraño en tu propio pueblo, ciudad o país, rodeado de enemigos “disfrazados” con los cuerpos de tus amigos, conocidos y familiares; y finalmente, y el mejor pasaje de Los ladrones de cuerpos, la conversación entre humanos y extraterrestres que se produce casi al final de la novela, donde seremos testigos del duelo por la vida, de la realidad de la existencia que rige el destino de cualquier forma de vida, ya sea sobre el planeta Tierra o fuera de él, en el caso de que esta última exista.

Para no alargarme más solo me queda hacer una breve referencia a las adaptaciones cinematográficas de la novela, cuatro en total, síntoma claro del interés que la novela ha suscitado a lo largo de los años. La primera de ellas, La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956), es, sin duda, la más fiel al original. A esta le siguieron La invasión de los ultracuerpos (Philip Kaufman, 1978), film que contiene uno de los finales más terroríficos que uno recuerda; Secuestradores de cuerpos, (Abel Ferrara, 1993), ambientada, si no me equivoco, en una base militar norteamericana, hecho que le daba más trascendencia, si cabe, a todo el asunto, y finalmente Invasión (Oliver Hirschbiegel, 2007), la más reciente y también, según mi opinión personal, la adaptación más endeble.

Quede, pues, indicado que Los ladrones de cuerpos, de Jack Finney, es una novela de ciencia-ficción total, en la que gozaremos, o mejor dicho, sufriremos junto a sus protagonistas ante una invasión extraterrestre “pacífica” durante la cual, y sin duda esto es lo más terrorífico de la ficción, no podremos pedir ayuda a nadie  (¿cómo explicar lo que está pasando?) y en la que tendremos que luchar por la supervivencia de la raza humana, e incluso de toda la vida del planeta, contra unos enemigos que no solo quieren conquistar y dominar nuestro mundo sino que se quieren apoderar de lo más íntimo del ser humano. Escalofriante!!

Título: Los ladrones de cuerpos
Autor: Jack Finney
Título original: The Body Snatchers
Colección: Bibliópolis Fantástica
Páginas: 256
Precio: 16,95 €
Fecha de publicación: Octubre de 2007.
ISBN: 84-932836-2-2

Enlace ficha editorial: http://www.bibliopolis.org/editorial/bibliofan/ladronescuerpos.htm
Enlace editorial Bibliópolis: http://www.bibliopolis.org/editorial/bibliofan.htm
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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

El despertar de los muertos, de Gareth Wood. Dolmen editorial

Aunque estemos en épocas cercanas a la Navidad, en las que el amor y la felicidad se extienden por la todos los rincones del planeta, no está de más, en verdad nunca lo está, que uno se mantenga alerta ante cualquier hecatombe que pueda hipotecar el futuro de la raza humana. Sobre todo aquella que aún está viva.

Por eso no está mal, incluso en fechas como estas, poder escribir algo sobre uno de los géneros más sorprendentemente en boga del momento, la literatura zombie. Este mes de diciembre nos acercamos a El despertar de los muertos del autor canadiense Gareth Wood. Una buena pieza para nuestra librería Z aunque nos proponga una historia que nos deja a medias.

El argumento sigue el clásico inicio de una historia de zombies. En este caso el alzamiento de los muertos se ambienta en territorio canadiense, cosa por otro lado bastante inédita en un género donde el vecino paisaje estadounidense domina claramente. Allí seremos testigos, a través del diario que escribe su protagonista, de la aparición de los muertos vivientes y de cómo el mundo humano conocido se va “al garete” amenazado por el hálito putrefacto y hediondo que emanan los zombies, hambrientos, por otra parte, de carne humana.

La novela se organiza, según mi parecer, en dos grandes bloques. El primero se podría considerar como una road movie zombie en el cual asistiremos con pavor al inicio del fin, a las primeras noticias de ataques zombies a través de la prensa internacional y a la desesperada huida de Calgary que el protagonista y su hermana Sarah llevarán a cabo una vez que el contagio se generalice mundialmente y la seguridad sea imposible en una gran ciudad. Este es sin duda el bloque más desesperadamente interesante de la novela. Acompañamos a los dos supervivientes en una huida de la muerte y hacia la vida a través de las carreteras canadienses. Veremos como las condiciones de vida se van degradando a medida que la vida humana se extingue y el número de no-muertos crece. Sera una huida atroz e inhumana que nos hará disfrutar de las escenas de acción, de los rescates de supervivientes y de las situaciones descritas en la novela. En su fuga los protagonistas harán todo lo posible para ayudar a todas aquellas personas aún con vida que hallan en su camino, incluso a los animales, y para hacer el máximo daño posible a las hordas de muertos vivientes que asolan su país. Es esta la mejor parte de la novela, pura traslación a la literatura de las mejores películas de zombies, a las que el propio Wood hace referencia, haciendo al protagonista recordar el film El amanecer de los muertos de George A. Romero, en el momento en que se disponen a rescatar a un grupo de supervivientes que se han refugiado en una gran superficie comercial rodeada de muertos vivientes. Es sin duda alguna una clase magistral de acción zombie en la cual Wood deja patente su admiración por el cine Z(ombie), y en la que veremos a los supervivientes, cuyo número no dejará de aumentar a lo largo de la huida, intentando llegar a algún sitio seguro donde poder “rehacer” sus vidas, si es que eso es posible.

Gareth Wood

El segundo bloque de la novela se inicia con la llegada de los protagonistas a uno de los reductos de civilización del planeta dirigido por militares, lo únicos que han podido defender sus posiciones ante un enemigo que ya está muerto. En esta parte la intensidad de la novela decae. Parece como si el autor no supiera que hacer con sus protagonistas una vez que han llegado a “tierra firme”. Wood descarta aquí una historia más relacionada con la recuperación y organización de un mundo post-despertar-zombie, a cuya temática le dedica más bien poco (apasionante, sin duda, las escasas noticias que el diario del protagonista, nos filtra, gota a got,a sobre la reorganización política y militar de algunos países como Canadá, Estados Unidos, Francia o Inglaterra, en las que no aparece España, sin duda alguna un territorio devastado hasta sus cimientos por las hordas de redivivos e incapaz de hacer frente a ninguna de las crisis que se le echen encima, y menos aún un holocausto zombie). Wood opta, entonces, por repetir la fórmula de la primera parte, y nos relata alguna de las operaciones militares, en las que participarán diversos de los protagonistas de la novela. Es digno aquí resaltar la incursión militar organizada para liberar a diversos grupos de supervivientes localizados en algunos de los edificios de la ciudad de Calgary y la liberación de una prisión, de nuevo al más puro estilo cinematográfico. Sin embargo esta segunda parte deja al lector con la sensación de que Wood no sabía muy bien hacia donde encarrilar la historia, una vez que los supervivientes han llegado a la “tierra prometida” protegida por el ejército.

Aún así la novela de Wood nos hace pasar un muy buen rato. Aunque su nivel no es todo lo regular que la primera parte del libro nos podría hacer pensar, es la historia más cinematográfica que he tenido la ocasión de leer. Es un acierto de Wood trasladar el ritmo, las situaciones, las acciones y el enfoque de la pelis de zombies a su novela. Lo que permite al lector imaginarse y visualizar la historia tal y como si estuviera en la butaca de un cine cualquiera. Notando el andar y el aproximarse de los no-muertos, advirtiendo la terrible hediondez de los cuerpos en clara descomposición, imaginándose el maquillaje que los actores mostrarían en cualquier “buena” película del género y, en definitiva, escapando de una pesadilla, de una crisis terrorífica y mortal que, de una forma global, se cierne sobre el destino de la humanidad.

Título: El despertar de los muertos
Autor: Gareth Wood
Editorial: Dolmen
Fecha de publicación: julio 2010
Colección: Dolmen books
ISBN: 9788493754495
Precio: 16,95 €

Ficha editorial del libro: http://www.dolmeneditorial.com/el-despertar-de-los-muertos-rise/

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Escrito por: Jorge Pisa Sánchez

Crítica de cómic: Zombi. Guía de supervivencia. Ataques registrados, de DeBolsillo editorial

Max Brooks es un nombre reconocido entre los aficionados a la llamémosle literatura zombi gracias a su libro “Zombi: Guía de supervivencia” (2003) y a “Guerra Mundial Z” (2006). El primero, como su nombre indica, es un manual para sobrevivir en el caso de una invasión zombi, con consejos e utilidades efectivas y extrapolables a cualquier situación de guerra real o similar. “Guerra mundial Z” es una novela que se compone a base de ficticias entrevistas que intentan recomponer todo lo que ha pasado en una larga guerra contra los zombis.

Estos dos libros han sido un éxito de ventas para este guionista de programas como Saturday Night Live, actor de series de televisión y que incluso ha puesto voces a diversas series de dibujos animados como Batman del Futuro y la Liga de la Justicia. Sus padres son nada más y nada menos que el director de cine Mel Brooks y la actriz Anne Bancroft.

Vayamos al cómic en cuestión: Ataques Registrados.
En el citado libro “Zombi: Guía de supervivencia” había un apartado, casi al final, en el que se narraban supuestos ataques zombi en diferentes momentos de la historia. Esto es en sí este cómic.
Iniciando el viaje en el 60.000 A.C. en África Central hasta 1992 D.C. en el Parque Nacional de Joshua Tree, pasaremos por 10 periodos históricos más y lugares como el Japón Feudal del año 1611 o la Unión Soviética en1960. Cada época tiene su ataque zombi y el cómic narra en historias cortas pero con todo lujo de detalles escabrosos lo que sucede ante éstos.

Ibraim Roberson es el encargado de dibujar las 144 páginas de este cómic en un intenso blanco y negro. La fuerza de este cómic esta en sus imágenes con grandes dosis de violencia y escenas dantescas más que en la calidad de las historietas. El dibujo de Roberson es directo y sin concesiones. El cómic no tiene ni un solo globo de diálogo y se apoya en los recuadros de texto pero la planificación y los variados encuadres de las viñetas los hacen de lectura fluida.

 

Página del cómic

A destacar la primera historia con ¡zombis ya en la prehistoria! o el ataque a la colonia romana en la Britania del 121 D.C. mezclando hábilmente los hechos de la realidad histórica con la ficción. Tal vez la mejor en plan lucha sin cuartel sea la que acontece en el Norte de África (1893). Hay historias que se intentan alejar del típico ataque en masa Zombi, con planteamientos originales pero no quedan muy redondas. Utilizar a Zombis en paracaídas  como fuerza de choque en guerra esta bien, pero es algo que los seguidores de Hulk ya habíamos visto cuando lanzan al gigante verde desde una avión como arma literal de destrucción masiva.

Un cómic solo recomendado para completistas e incondicionales de la temática zombi o del terror con escenas gore. Relatos fríos sin ningún atisbo de esperanza ni mucho menos humor.

Título: Zombi Guía de Supervivencia.ATAQUES REGISTRADOS.
Autor: Max Brooks
Dibujo: Ibraim Roberson
Colección: BestSeller Cómic
Número de páginas: 144 páginas
PVP: 11,95 euros
Editorial: DeBolsillo

Podéis leer más cositas como esta en El Rincón del Taradete.

Nueva publicación: Cuernos, de Joe Hill

Cuernos (Editorial Suma) es la última novela de Joe Hill. Probablemente, el nombre de este norteamericano no diga nada a la mayoría de lectores, pero si afirmamos que comparte apellido con el maestro de la novela de terror, King, podremos concluir que no escribe novelas románticas, precisamente. Joe Hill, pseudónimo de Joseph Hillstrom King, es hijo de Stephen King, y, aunque durante 10 años se resistió a dar el nombre de su progenitor para así labrarse una carrera como escritor sin las odiosas comparaciones, ahora ya no le importa que se sepa su origen.

Joe Hill

Así, pues, Hill acaba de publicar su segunda novela de terror, Cuernos, que llega tras su debut editorial con El traje del muerto. En esta nueva obra, un hombre se despierta un buen día resacoso tras una noche de juerga, y descubre horrorizado dos cosas: por un lado, unos cuernos diabólicos han crecido en su frente, mientras que, por otro lado, un poder sobrenatural le permite leer los pensamientos más inconfesables de la gente que le rodea.

En Cuernos, Hill se destapa como un maestro del humor negro, e incluso logra que Dios y Satán jueguen en el mismo equipo. El autor define su novela como “tres novelas en una, una historia de terror, con un hombre que se vuelve diablo; una historia del primer amor; y una historia sobre un crimen, de un personaje depravado y perverso”. Tras esta definición, ¿quién puede resistirse a leerla?

Título: Cuernos
Autor: Joe Hill
Editorial: Suma
ISBN: 9788483651902

Precio: 20 €

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Escrito por: Robert Martínez Colomé

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